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COVID-19: IMPACTO EN LA FAUNA

En medio de la pandemia global provocada por el virus COVID-19, proliferan los testimonios sobre animales salvajes que están visitando los núcleos urbanos y rurales.

Muchos países han impuesto ya el auto-aislamiento de sus poblaciones como medida de emergencia. De este modo, se quiere evitar la propagación del coronavirus. Estas medidas han llevado la tranquilidad a unas calles que suelen estar muy transitadas.

Con la repentina disminución de humanos y del tráfico de vehículos, han proliferado ejemplos de cómo la fauna silvestre visita pueblos y ciudades. Aunque son muchos los usuarios en redes sociales que afirman que todo son fake news. Entre la comunidad científica tampoco hay una postura común respecto al tema. ¿Vivimos un aumento permanente de presencia animal salvaje en nuestros centros urbanos?

Las visitas inesperadas de nuestros vecinos animales

Hace casi dos semanas, se difundió un vídeo de un grupo de monos peleándose por la comida en las calles de Tailandia. Después de eso, varias imágenes circularon por internet de animales invadiendo municipios; a pesar de que muchas publicaciones fueron desmentidas por National Geographic, cientos de usuarios empezaron a divulgar la idea de que la fauna silvestre iba a establecerse en nuestras calles. Pero, ¿qué opinan los expertos internacionales?

Faisal Moola

Profesor Univ. de Guelph
"La población comenzará a notar la presencia del subconjunto de animales que siempre han estado aquí, con nosotros"
El ejemplo de Canada: Coronavirus y la fauna silvestre

En Canadá, hay especies que ya están adaptadas a la vida en paisajes humanizados como mapaches, mofetas y coyotes. No obstante, las medidas restrictivas llevadas a cabo para paliar la pandemia, hará que la presencia de estos animales sea más habitual. 

«La población comenzará a notar la presencia del subconjunto de animales que siempre han estado aquí, con nosotros», declaró Faisal Moola, profesor en la Universidad de Guelph de Geografía, Medio ambiente y Geomática. «Los animales que son generalistas están muy bien adaptados a una vida en contacto permanente de presencia humana.»

James Pagé, especialista en biodiversidad y especies en riesgo de extinción, miembro de CWF, argumentó que no estaba seguro de que asistamos a un repunte de los animales en los centros urbanos; y que de ser así, las personas tendrán una fantástica oportunidad para observar la vida silvestre más de cerca.

«Con la disminución de la actividad humana, puede que no se asusten tanto y asistamos a un incremento de presencia de la fauna silvestre» expresó el especialista. «En el mundo en general, y en Canadá en particular, somos afortunados por tener un montón de espacios naturales en, y alrededor de, nuestras ciudades; de modo que estas especies no tienen ninguna necesidad de venir a visitarnos».

Inger Andersen

Responsable de Medio Ambiente en la ONU
"La naturaleza nos está enviando un mensaje con la pandemia del coronavirus sobre la continua crisis climática"

Un mensaje de alerta

«La naturaleza nos está enviando un mensaje con la pandemia del coronavirus sobre la continua crisis climática», según expresa Inger Andersen, responsable de Medio Ambiente en la ONU.

Andersen aseveró que la humanidad está ejerciendo una grave presión sobre el mundo natural con consecuencias perjudiciales, y advirtió que «no tener cuidado del planeta, significa no tener cuidado de nosotros mismos».

Un gran número de científicos en el entorno internacional también afirman que el brote de Covid-19 ha sido un claro «mensaje de alarma», dado que es mucho más contagioso que la mayoría de enfermedades que han existido en la fauna silvestre. Actualmente, la civilización está «jugando con fuego». Hay un fuerte consenso acerca de que estas nuevas enfermedades son provocadas por la actividad de los seres humanos y su impacto en el medio ambiente.

Oleada de brotes víricos

Los brotes de enfermedades infecciosas van en aumento y en los últimos años hemos asistido a graves focos como el Ébola, la gripe aviar, el síndrome respiratorio de Oriente Medio (Mers), la fiebre del Valle del Rift, el síndrome respiratorio agudo súbito (Sars), el virus del Nilo Occidental y el virus Zika. Todos tienen en común la transmisión de animales a seres humanos.

«La aparición y propagación de Covid-19 no sólo era previsible, sino que se predijó la aparición de un virus en la vida silvestre que sería una amenaza para la salud pública», afirmó el profesor Andrew Cunningham, de la Sociedad Zoológica de Londres. En 2007, su estudio de 2002-03 brote de Sars concluyó: «La presencia de un gran depósito de Sars-CoV en animales, como el virus de los murciélagos de herradura, junto con la cultura de comer mamíferos exóticos en el sur de China, es una bomba de relojería».

Cunningham explicó que «en otras enfermedades de la fauna silvestre existen tasas más altas de mortalidad en las personas, tal como el 50% del Ébola y el 60%-75% del virus de Nipah, que es transmitido por murciélagos en el sur de Asia». Concluyendo que los seres humanos han tenido mucha suerte con la baja letalidad de un brote tan contagioso y exhortando a que seamos conscientes de que las actuales prácticas de consumo abusivo de animales en el mundo va a propiciar, previsiblemente, nuevos brotes víricos. 

Andrew Cunningham

Miembro de la Sociedad Zoológica de Londres
"Es casi siempre un comportamiento humano el que produce la enfermedad y habrá más brotes en el futuro, a menos que realicemos un cambio en el consumo de animales"

«Es casi siempre un comportamiento humano el que produce la enfermedad y habrá más brotes en el futuro, a menos que realicemos un cambio en el consumo de animales», sentenció Cunningham. «Los mercados de matar animales salvajes a lo largo y ancho del planeta son el ejemplo más obvio», dijo; y agregó «un mercado de venta de animales exóticos se cree que ha sido la fuente de Covid-19».

«Los animales son transportados a través de grandes distancias, hacinados en jaulas. Están estresados e inmunodeprimidos, lo que propicia la excreción de patógenos», explicó. «Estos mercados están abarrotados de personas, quiénes permanecen en íntimo contacto con los fluidos del cuerpo de estos animales proclives a enfermar. Este panorama es un escenario perfecto para el cultivo vírico. No podría pensar un entorno más eficaz para el contagio».

China ha prohibido estos mercados, a lo que Cunningham avisó de que esta prohibición debe ser permanente. «Sin embargo, esto debe hacerse a nivel mundial. Existen mercados similares en gran parte del África Subsahariana y en muchos otros países asiáticos». Finalmente, explicó el peligro del turismo low cost en un mundo globalizado. «La facilidad de los viajes en el mundo moderno agrava los peligros de contagios a gran escala. En estos días, cualquiera puede estar en el centro de la selva africana un día y en el centro de Londres al día siguiente».

Sin duda todos estos testimonios sobre el impacto de nuestra relación con el medio ambiente nos han de hacer replantearnos muchos hábitos si queremos minimizar los riesgos de nuevas pandemias. Desde Grupo Esfera os animamos a divulgar el pensamiento crítico y el cuidado de nuestro entorno porque el planeta somos todos y todo. 


#Juntospodemoslograrlo

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